Señoras y señores muy
buen día, voy a permitirme leer la ponencia del maestro José Luis Ruiz Rivero,
director de la compañía teatral emergencia y de la muestra regional de teatro,
artes escénicas y literarias de Veracruz que recién acaba de clausurar su XIV
edición.
Es un logro extraordinario
y un gran honor ser convocantes a este foro ALTEPETL por la defensa de las
culturas y las identidades nacionales, tanto por la parte política con
civilistas veracruzanos como por la parte cultural y artística con la compañía
teatral Emergencia.
a nuestra ponencia le
hemos denominado EL FUTURO DEL TEATRO EN VERACRUZ, pero creemos que es una
alternativa que se puede y quizá debe implementarse en todos los ayuntamientos
del país como fomento al turismo cultural y como fuente de trabajo, tal como
fue propuesto en el FORO ANÁLISIS Y PERSPECTIVAS DEL TEATRO EN VERACRUZ, dentro de la XIV MUESTRA REGIONAL DE TEATRO,
ARTES ESCÉNICAS Y LITERARIAS DE VERACRUZ por la Cía. Teatral Emergencia y
Tinglado Teatro de Vodevil de Veracruz, Ver.
Nuestro teatro ha
llenado carencias sociales, culturales, religiosas, recreativas y políticas, en
un ambiente hostil por parte de las instituciones civiles y religiosas, desarrollándose
y produciendo creadores y dramaturgos de reconocimiento nacional e
internacional.
Desde la invasión,
destrucción y saqueo de los españoles, por Veracruz se introduce el teatro
evangelizador, la lidia de toros y las peleas de gallos para distraer a la
incipiente población compuesta mayoritariamente por soldados y ex presidiarios.
Lo que se presenta en
la vieja también se representa en la Nueva España y por nuestro puerto entran los
espectáculos de Europa y el Caribe que se presentan en nuestro añoso teatro
principal, donde extraordinariamente se permite la presentación de grupos
locales que destinan sus ganancias a obras sociales o son condicionados a dar
funciones gratuitas como en la actualidad.
Los actores sobrellevan
una censura peor que la actual, porque alrededor de 1800 se está quebrantando el poder de la
monarquía española, pero son tolerados porque la autoridad necesita distraer a
un país nuevo que considera ser independiente de España, por eso, no se apoya a
los grupos locales si no sirven a la educación religiosa y casi solamente se
presentan artistas nacionales e internacionales que van de paso.
La gente de teatro es
considerada rebelde, inmoral y corrupta desde la época de los romanos y forma
parte de un grupo social que es instrumento de diversión o de apoyo para
obtener recursos para la beneficencia pública.
El inconveniente para
los gobiernos autócratas como los que se han sucedido en México desde la época
colonial, es que los actores son reconocidos por la gente común, gozan de su
simpatía y son medio y mensaje de la libertad. Entonces, el edificio teatral público,
edificado y mantenido con los impuestos de la ciudadanía no se presta a los
grupos locales (¿les suena conocido?)
A partir de la
separación de España (1810-1821) muchos empresarios abren salas teatrales y de
espectáculos y a partir de la llegada del cine en 1900, se exhiben películas y de
vez en cuando, grupos de teatro locales.
Al consumarse la
revolución, la organización anarcosindicalista Confederación General de México,
pretende incitar a los porteños a cambiar el estado de cosas por medio del
teatro, con obras como "Tierra y Libertad" y "Verdugos y
Víctimas" de Ricardo Flores Magón entre muchas otras, que se presentan
entre 1923 y 1924, conformando un movimiento teatral que es sutilmente
reprimido por las autoridades cuando se apropia de la revolución el ala
reformista, que es la que gobierna al país hasta nuestros días.
Si hubieran tenido su
propio espacio teatral hubieran durado años, pero siempre trabajaron para los
dueños de los espacios teatrales y no para ellos. Y con pocas variantes lo
mismo ha sucedido a los grupos teatrales desde entonces hasta nuestros días,
incluidos los que platicamos estos antecedentes y pretendemos proyectar el
teatro porteño de este siglo.
Con escasas
excepciones, nuestro quehacer teatral es conducido por profesionistas
universitarios que se desempeñan en la creación teatral y la educación, pero
todos por igual siguen embelesados en el quehacer artístico sin prepararse en
administración, publicidad, promoción, sin opciones para entrenamiento
artístico/teatral constante y sin presupuesto para producciones.
Por eso hemos visto
el desastre económico de las empresas que han intentado profesionalizar el trabajo
teatral en el puerto, pues al carecer de sus propios espacios teatrales
desaparecen por falta de continuidad.
El teatro que manejan
los apéndices culturales del estado tiene el defecto fundamental de que quienes
temporal y circunstancialmente (casi nunca por merecimientos) están al frente,
no son en la abrumadora mayoría de los casos los mejor calificados y aún así, pretenden
imponer criterios de calidad teatral mal fundamentados o poco planificados, a
veces pretenden cambiar por decreto usos y costumbres respaldadas hasta
académicamente y representan un derroche de recursos que aplicados entre
quienes realizan la producción teatral diariamente, servirían mejor a todo el
entorno social.
La subjetividad de
una crítica prejuiciada por cánones estéticos de inexacta validez y practicada
de oídas ya no es válida porque el fenómeno teatral consiste en lo que se hace
frente al público, no lo que se escribe o discute elegantemente y estamos
seguros que quienes producimos teatro actualmente tratamos de no repetir esquemas
fracasados para lo cual requerimos los estímulos que la constitución y sus
leyes secundarias mandan que sean proporcionados desde las instituciones
correspondientes.
El canto anual de las
sirenas del FONCA, CONACULTA o si funciona igual la anunciada secretaría de
cultura es un paliativo que no resuelve la necesidad de los grupos artísticos
de sitios como la zona conurbada Veracruz-Boca del Río y, estoy seguro por
haberlo ganado en más de una ocasión, que para nada resuelve el proyecto
artístico de vida de quien recibe el apoyo.
Respetamos la opinión
de los artistas que dicen que no crean para ganar dinero, pero los invitamos a
que respeten la nuestra, que es la de vivir de mi trabajo como cualquier
profesional, aunque sea un espacio
laboral que no es nuevo, carece de patrón tradicional y en el cual, hasta ahora,
quien ha ingresado en un proyecto provinciano de esta naturaleza, ha perdido la
batalla de antemano.
El trabajador teatral
de la actualidad ha alcanzado presencia y categoría social a pesar de las
condiciones adversas porque no ha dejado de buscar espacios alternativos para
presentar su producción, pero mientras sus creaciones se sigan presentando con
mala o nula publicidad, un día aquí y al siguiente en otro lado, pero nunca en
UNA SALA TEATRAL EX PROFESO Y PERDURABLE, donde se exhiba producción teatral diariamente,
el público seguirá atrapado por actividades recreativas mejor organizadas.
Pero también pugnaremos para que nuestro teatro municipal se convierta en Escuela y Centro Teatral de Veracruz y
que mientras se legisle o se acuerde lo necesario, se convierta en una fuente
de trabajo que se proporcione una semana cada dos meses de manera gratuita a
los grupos teatrales organizados.
Los grupos
independientes son la transición lógica hacia la profesionalización de los
teatristas, sus propuestas son válidas, y su voluntad creativa mantiene vivo al
teatro en una entidad donde no se le apoya por "improductivo" y
"no prioritario" (por usar palabras de algunos políticos que para
nuestra mala fortuna trabajan en el gobierno.), pero mientras se carezca de un
proyecto integral jamás se logrará evolucionar.
Con estos
antecedentes que pudieran parecer copia al carbón de la problemática de los
trabajadores del teatro de todos los municipios del país, les compartimos el
resolutivo alcanzado en el foro ANÁLISIS Y PERSPECTIVAS DEL TEATRO EN VERACRUZ.
Los participantes en
estas mesas de análisis concluimos que podemos hablar de propuestas de una o
dos personas alrededor de las cuales se reúne gente para expresarse pero que en
muy contadas ocasiones aprenden el oficio de actor o director de escena y que
se puede hablar de propuestas individuales pero excepcionalmente de propuestas
grupales.
Que a pesar de que se
ha logrado mejorar el quehacer artístico, existen graves deficiencias en todas
las otras ramas de una organización autosuficiente por lo que todas las
empresas que han intentado profesionalizar el quehacer teatral en el puerto han
fracasado.
Que se carece de espacios
adecuados para presentaciones o entrenamiento actoral y presupuesto para
producciones.
Que la propuesta de
las instituciones en la localidad, cuando existe, es improcedente y ni siquiera
es duradera.
Que los estímulos que
se otorgan a través de CONACULTA no resuelven ni en principio siquiera el
proyecto artístico de quienes reciben el apoyo.
Por lo tanto, nos
comprometemos a construir una organización de grupos teatrales con derechos,
obligaciones y sanciones claras, ya que el teatro moderno nos enseña que
división de trabajo y delimitación de responsabilidad es lo más sano y
fructífero, y entonces, desde una persona moral bien constituida revitalizar el
teatro de Veracruz y aprovechar mejor los proyectos culturales del Estado,
exigiéndole al aparato estatal los apoyos de todo tipo que como derecho
constitucional está obligado a proporcionar.
Con presencia y calidad
negociaremos con los teatros existentes, los impuestos con hacienda y el reconocimiento
de la ANDA para participar en los empleos temporales que lleguen a la
localidad.
El desafío que asumimos es el de construir una
organización empresarial y académica con
la cual edificar una sede con las especificaciones del FONCA y en general un
proyecto que incluya a todos los que se quieran incorporar respetando sus
identidades propias, pero que se comprometan a incorporarse en un proceso de
capacitación permanente; organización que contemple también trabajos conjuntos
en los que se prevean presupuestos sensatos que incluyan los movimientos
económicos, administrativos, técnicos y artísticos, para lograr un incremento significativo de público y teatristas
potenciales porque la colindancia con varios municipios nos acerca a más de un
millón de habitantes y brindarle servicios artístico-teatrales al 0.5% (punto
cinco por ciento) es un excelente objetivo a intentar lograr en 2016.
Sólo de esta manera
el teatro se podrá profesionalizar más rápida y eficientemente y
aprovechará también que todos los
municipios de Veracruz necesitan atractivos para el turismo y fuentes de
trabajo estables.
En suma, vamos a
construir una organización teatral que produzca los satisfactores para las
necesidades que hemos detectado en el teatro veracruzano con total autonomía de
las instituciones del estado, del cual podemos ser aliados pero no dependientes,
porque es bien sabido que si CONACULTA no ha funcionado para todo el país en
tantos años y otorga, presuntamente a los amigos, los estímulos anuales, una
Secretaría de Cultura hecha al vapor y con grandes errores que van desde la
tentativa de separar la cultura de la educación hasta errores en la redacción de los argumentos para su creación.
no resolverá la problemática del arte y la cultura. Por eso esta es nuestra
propuesta.
Durante las próximas
reuniones los grupos que llegaron a estas conclusiones harán sus invitaciones a
título personal para que nadie quede sin conocer esta convocatoria que nos
permitirá agitar y organizar nuestros organismos y productos artístico/teatrales.
Acordado en Veracruz,
Ver., el día 18 de noviembre de 2015 por Grupo Teatral Salamandra, Tinglado
Teatro de Vodevil, BeaTeatro, Grupo Teatral La Musa, Scénika Teatro de
Veracruz y Compañía Teatral Emergencia.
Muchas gracias.
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